1945 | Viña Monty - Bodegas Montecillo (Rioja)
Nota: Se trata de una pieza única (última unidad disponible) y recibirá exactamente la botella que se muestra en las fotografías, manteniendo niveles y estado idénticos. Debido a su soplado antiguo, este formato es más grueso que las botellas bordelesas o borgoñas actuales, por lo que no cabe en nuestros estuches de caoba estándar.
Joyas de Rioja: 1945 | Viña Monty – Bodegas Montecillo
El Legado de una Cosecha Legendaria
Presentamos una pieza extraordinaria del patrimonio vitivinícola español: el Viña Monty de 1945. Producido en una época de transformación para la Rioja Alta, este vino es el testimonio líquido de la maestría de Bodegas Montecillo, la tercera bodega más antigua de la D.O.Ca. Rioja, fundada en 1874.
Historia y Origen
Ubicada en Fuenmayor, Montecillo ha sido históricamente reconocida por su fidelidad al estilo clásico riojano: vinos de larga crianza, elegancia aristocrática y gran capacidad de guarda. Esta botella pertenece a la etapa en la que el reconocido cosechero Alejandro Navajas dirigía la elaboración, imprimiendo el sello de calidad que elevó a "Viña Monty" a la categoría de icono internacional (famoso por ganar catas ciegas en los años 70 frente a los grandes Burdeos).
Ficha del Tesoro Enológico
- Añada: 1945. Un año de postguerra caracterizado por rendimientos bajos pero de una concentración excepcional, lo que ha permitido que el vino mantenga su estructura tras ocho décadas.
- Varietales: Un ensamblaje clásico de la época, dominado por la Tempranillo, con posibles aportes de Mazuelo y Graciano para aportar acidez y longevidad.
Perfil Sensorial Esperado
Para el coleccionista que decida descorchar esta cápsula del tiempo, se espera encontrar un vino de color teja muy evolucionado, con ribetes anaranjados. En nariz, una complejidad abrumadora: notas de cuero viejo, tabaco, caja de puros, fruta escarchada y el inconfundible toque mineral del suelo calcáreo de la Rioja Alta. En boca, una textura sedosa, de acidez vibrante y un final eterno.
Nota para Coleccionistas: Debido a su extrema longevidad (más de 80 años), este ejemplar se ofrece principalmente como objeto de culto, inversión o pieza de museo. No se puede garantizar la estabilidad del contenido, aunque su procedencia y cuidado sugieren una conservación óptima.



